Que lindo era cuando eramos chicos. Cuando no había que preocuparse por plata o problemas amorosos. Entonces la amistad era simple y sincera, tus papás eran lo más y no importaba si te vestías y peinabas desastrosamente, nadie se fijaba (tal vez porque la mayoría estábamos en la misma situación). Todo era fácil, tranquilo, divertido y feliz. Pensar que no podía esperar para crecer y ahora como quisiera poder tener 5 otra vez!



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